jueves, 19 de septiembre de 2019

MARRUECOS, día de mercado

Hoy es miércoles, día de mercado en Kelaat M'Gouna. Hemos estado paseando entre sus caminos de tierra y comprobando la cantidad de verduras que se amontonan en el suelo para su venta. Deben de vender a toda la comarca porque esas cantidades son demasiado grandes para la población de Kalaat M'Gouna, que no alcanzará los 18.000 habitantes.

Pero del mercado hablaré otro día. Al final de la tarde y mientras disfrutaba de las vistas en una de las muchas terrazas de la Kasbah Itran, han empezado a pasar furgonetas y otro tipo de vehículos cargados hasta arriba.




En un principio pensé que serían los mercaderes que volvían a sus casas con la mercancía que les había sobrado, pero ahora, al repasar las fotos pienso que son compradores que vuelven que sus compras a casa.




Sean lo uno o lo otro, lo sorprendente es ver cómo de cargados van esos vehículos. 



Fue una larga espera, porque pasaban con cuentagotas, pero creo que mereció la pena.





                                            A lo mejor estos estuvieron vendiendo, pero no cabe duda que también han comprado un poco.














martes, 25 de junio de 2019

Semana de arte pixelado y más


Una semana realmente apasionante y un poco estresante. Todo comenzó con la visita guiada, organizada por la Fundación de Amigos del Reina Sofía, a los Palacios de Velázquez y de Cristal.

El primero alberga una exposición de un pintor japonés, Tetsuya Ishida, titulada Autorretrato de otro y que yo no conocía. Ishida falleció con 36 años y por tanto su obra no es muy extensa a pesar de que no paró de pintar tras sus estudios de Bellas Artes. Compaginó la creación con un trabajo que le daba de comer. 





En sus cuadros se puede apreciar que estaba obsesionado con el trabajo en cadena, la sociedad japonesa que programa la vida de sus ciudadanos desde niños, el vivir para trabajar, el honor y orgullo por el trabajo, una individualidad casi enfermiza que cada vez se extiende más y más, y esa homogeneidad en las modas y costumbres que Ishida plasma representando con un solo modelo a toda la sociedad de Japón.

Creo que éste fue el cuadro que más me gusto. 



Todo ello resuelto con un detalle propio de un pintor realista y con una técnica depuradísima. Comenzó pintando con acrílico, luego los terminaba con óleo y finalmente sus últimos cuadros están pintados con óleo únicamente.






Un exposición que no te dejará indiferente.

Después pasamos al Palacio de Cristal y allí estaban cuatro esculturas (en realidad son los moldes para luego hacer las esculturas) a tamaño natural o ligeramente más grande de Charles Ray. Escultor realista que juega con las apariencias de lo cotidiano hasta que reparas en pequeños guiños que introduce para romper con lo habitual. Para ello tienes que observar con bastante detenimiento cada escultura. También es para verla un par de veces a diferentes horas del día, la luz en el Palacio de Cristal juega a favor de lo que allí se expone.






Otro día nos fuimos, también de la mano de la Fundación de Amigos del Reina Sofía a ver la exposición de Santiago Sierra “Últimos trabajos” en la galería Helga de Alvear. Todo un lujo poder ver la exposición mientras te introducen en el universo del autor y más que un lujo el poder hablar con el mismísimo Santiago Sierra y que él mismo te cuente sus proyectos y anécdotas. Si te quedas en la superficie de las noticias, Santiago Sierra puede parecer un artista que solo busca protagonismo a través del escándalo, basta rascar un poco en la superficie, despojarse de algunas prejuicios y encuentras a una persona comprometida con las injusticias de este mundo y sobre todo de aquellas que pasan más desapercibidas.























Ahora toca Performances, sí, también he asistido a la 5ª edición de PERNEO (encuentro internacional de performance art) Dirigido y/o comisariado por Alba Soto, artista multidisciplinar. El lugar de actuación fue en La Neomudejar. Fueron tres actuaciones, la primera de Francisco Brives (España) “Cuerpos en tránsito de mutación y muerte”. Una acción criticando las políticas farmacéuticas de experimentación con cuerpos de enfermos de VIH.





La segunda fue de Daniela Lillo (Chile) “Los trozos de mis Madres. Nº7”. Es la séptima de de una serie de actuaciones con las que pretende crear un hilo conductor desde la Pachamama (Madre Tierra) pasando por todas las madres que han sufrido la opresión del patriarcado, la lapidación y otras crueldades homenajeando a cada una de esas madres que han sufrido como parte fundamental para que el resto de mujeres estén hoy aquí. Ésta es mi interpretación de la actuación, pero no he podido consensuarlo con la artista, por lo que podría estar completamente equivocado.






La tercera, ¡Ay la tercera!, fue de Rocío Boliver, también conocida por La congelada de Uva (México), “Manualidades/El otro lado de la Uva”. En esta acción se acompaña de una pantalla donde una señora (ella misma) vestida a modo de perfecta ama de casa de los años 60, nos guía en todos los pasos y materiales necesarios para sorprender a nuestro esposo con un regalo sobre nuestro propio cuerpo. El dicho “Para presumir hay que sufrir” lo dice todo y Rocío lo lleva a sus máximas consecuencias ya que mientras el video muestra cómo realizarlo utilizando una fruta que parece una vagina, Rocío lo pone en práctica en su propio cuerpo. Y es que Rocío dice,  “En esta sociedad pasteurizada, prefiero provocar asco, odio, rechazo, confusión, desconfianza, ansiedad, hostilidad, miedo … que promover la asepsia mental”. Y yo la entiendo, hemos visto tantas muertes por la televisión que ya nadie se sobresalta ante imágenes dramáticas, es necesario que alguien con los suficientes ovarios nos remueva un poco los sentimientos para que salgamos de esa asepsia mental en la que estamos sumidos.


 



Algunas imágenes han sido pixeladas para evitar la censura de los vigilantes de la moral en las redes. Y también porque esas imágenes no creo que tuvieran el efecto que Rocío, Daniela o Francisco persiguen, son imágenes, que aunque sean buenas, las hizo Robalt, vistas desde el sofá de tu casa o mientras vas en el bus, etc., no son suficiente para sacarte de esa asepsia mental de la que habla Rocío.


El sábado también asistí a otra sesión de 5 performances organizadas por PEPA y que se celebró en ABM Confecciones, aunque no puedo hablar de ellas con tanto detalle como de las anteriores. Tengo que destacar la actuación de Alba Soto quien actuó en primer lugar. Las piezas o acciones de Alba “Se destaca en su trabajo una gran feminidad y una fuerte energía sexual. Desmitifica el estereotipo de lo femenino, dotándolo de una carga fálica hacia la descontextualización. Metáforas cotidianas que separan las palabras del objeto-sujeto trabajado.” Dice Manuel Menassa. Y yo estoy bastante de acuerdo. Alguna vez le he preguntado a Alba y me ha contestado que ella quiere que cada espectador saque sus propias conclusiones y claro, eso tiene mucho peligro porque las interpretaciones de uno hablan de sus miedos, frustraciones y otros muchos aspectos tan personales que mi abogado me ha dicho que me calle ya.






A continuación os dejo con algunas de las fotos del resto de actuaciones, sintiéndolo mucho no tengo los nombre de los otros artistas.







sábado, 4 de mayo de 2019

Un paseo por Madrid el 1 de mayo

El miércoles salí de casa para dar un paseo con mi amigo Tomás. Él, es un libro andante de fotografía  y siempre te descubre algo o a alguien nuevo. Con sus más de setenta años, tiene la “suerte” de haber ahorrado mucho entusiasmo e ilusión por todo aquello que le hace feliz, y sabe transmitirlo a todo aquel que esté dispuesto a dejarse contagiar.

Todo ha empezado en la estación del Cercanías en Villaverde Bajo, donde el brillo de los bancos de aluminio cuando les da el sol, contrastado con la sombra del techado, hacían  ver una escena difícil para una  cámara de fotos, a pesar de que nuestros ojos no tienen ningún problema para ver ese tipo de imágenes. En fotografía se llama amplitud del rango dinámico. Y la cámara de fotos, lo ha conseguido muy dignamente.








Después de desayunar, charlar largo y tendido de la vida, religión y política, fotográficamente hablando, nos hemos echado a la calle. El Botánico estaba a rebosar y la cola era tan larga que nos ha echado atrás, así que nos hemos dispuesto a pasear por el Paseo del Prado hacia la Cibeles. Allí me he encontrado con Goya. quien me ha dado la espalda. Los Jerónimos estaban tan resultones como siempre y en un momento que Goya parecía estar distraído lo he vuelto a intentar, … pero el viejo está curado de espanto y sabe más que el diablo, así que he vuelto a fotografiarle su hermosa espalda.









¡Qué sorpresa! Hoy es uno de mayo, día del trabajo y hemos coincidido con la manifestación convocada por la mayoría de los sindicatos.







El Paseo del Prado estaba lleno de banderas rojas, republicanas, rojas, republicanas, … bueno, eso, mucho rojo, algo de amarillo y un poco de morado. A pesar de la concentración de gentes, las cámaras de los medios de comunicación estaban centradas allí donde una figura política aparecía, y francamente ese tipo de protagonismo puramente publicitario me … un poco, así que yo he preferido sacar a la muchedumbre en general y a algún protagonista en particular. Protagonistas que si un medio de comunicación hubiera reparado en ellos hubieran tenido algo más curioso o interesante que decir que la retahíla de expresiones, “políticamente correctas”, que habrán dicho los otros entrevistados.





Con motivo de la manifestación y solo hasta que ésta se desarrollaba, el Paseo del Prado era peatonal, y  eso me ha permitido ver escenas como las de la pareja solitaria paseando delante de Neptuno y con el Palas al fondo, la madre que señala algo interesante a su hija con las gotas de agua de la fuente como fondo o la fila de peatones que se desplazan a todo lo ancho de la calzada como emulando a la manifestación que solo unos minutos antes pisaba el mismo asfalto.






Como me había quedado el gusanillo del Botánico, no he podido dejar de pasar por la verja que da al Paseo y sacar dos instantáneas de la primavera que ya parece que llena las parcelas del Botánico.





No he podido reprimirme a sacar a un par de perros, el primero porque es un Fox Terrier, como el que tienemos en casa y el segundo porque me ha enternecido al ver cómo se hacía un ovillo sobre sí mismo.




Me acercaba a la cuesta de Moyano y de repente me he encontrado con Tintín y me he acordado de Juan d’Ors, así que aquí va un Tintín más en tu honor.



La cuesta de Moyano, es para paseársela viendo libros y no haciendo fotos, pero como llevaba la cámara en la mano no he podido evitar hacer la foto del librero que lee y para terminar, unas margaritas o mejor dicho, unos Dientes de León que se abren paso entre el asfalto de una calle tan emblemática con la de Alfonso XII. Me sorprende como una planta tan delicada que cualquiera podría cortar con su uña, es capaz de abrirse paso entre el granito y el asfalto de una calle.




Lo cierto es que ha sido provechoso el paseo, me he vuelto con un par de fotos que me gustan y eso ya es mucho.